Home / Locales / Corrupción, delincuencia y reelección derrumban popularidad del Presidente Danilo Medina

Corrupción, delincuencia y reelección derrumban popularidad del Presidente Danilo Medina

FOTO DE DANILO MEDINA SANCHEZ

Por: Enrique del Rosario.

La popularidad del presidente-candidato Danilo Medina ha continuado bajando, según los resultados de las más recientes encuestas sobre preferencia electoral, aceptada por el grupo que encabeza el mandatario, el cual ha llegado a hablar de un nivel de aceptación de su pupilo de hasta un 80%.

La firma encuestadora Asisa ha presentado el lunes los resultados de un sondeo sobre preferencia electoral al nivel presidencial, según los cuales ya Danilo Medina solo tiene la aceptación del 54.8% de los eventuales votantes.

Esa investigación coloca a Luis Abinader con un 38.6% de popularidad.

Asisa otorga a Danilo el nivel de popularidad citado, pese a que el país insiste en su demanda de un cambio en la conducción del Estado, debido al fracaso de Danilo y su gobierno en materia de seguridad, ciudadana, salud pública, defensa de la Soberanía Nacional, distribución de las riquezas, lucha real contra la corrupción y la impunidad, los feminicidios, defensa del país ante los ataques de Haití y sus aliados nacionales e internacionales y la protección del medioambiente y los recursos naturales.

Un presidente-candidato mordido por el repudio popular porque no tiene capacidad para proteger a la nación de la delincuencia, que crece y crece cada día, matando a ciudadanos de todas las edades y clases sociales, no puede tener una alta aceptación popular.

Un aspirante a la reelección que no enfrenta la corrupción evidente entre sus funcionarios, no puede ser popular, aun y cuando utilice todos los recursos que está utilizando Danilo Medina para hacerse publicidad y propaganda por todos los medios de comunicación, porque el país no está integrado por tontos.

Cuando los obispos de un país protestan por la corrupción gubernamental, como lo ha hecho la Conferencia del Episcopado Dominicano en su reciente Carta Pastoral con motivo del Día de La Altagracia, la popularidad del presidente tiene que caer, porque la iglesia lo que ha hecho es recoger y exponer el sentir de la mayoría de la sociedad a través de cada parroquia, ubicadas en pueblos, barrios y ciudades.

Una administración estatal que como la de Danilo Medina sigue dando sobradas muestras de incapacidad e insensibilidad para detener los feminicidios, que dejan a familias huérfanas, a niños traumatizados de por vida no puede tener un presidente popular.

Un candidato-presidente que permite que sus funcionarios violen la ley sobre declaración jurada de bienes, con lo que se estaría estimulando, promoviendo la corrupción contra el país, no puede tener un 54.8% de popularidad.

Una nación con un buen crecimiento económico que no llega a las masas empobrecidas no puede otorgarle un alto nivel de aceptación a un presidente que en busca de la reeleeción ha utilizado los dineros del Estado para comprar el voto de diputados y senadores, para modificar la Constitución.

Si Danilo Medina mantiene como administrador de los Comedores Económicos del Estado a Monchy Rodríguez, que confesó poúblicamente que utilizó el dinero de ese organismo para buscarla candidatura a alcalde por Santiago, no es verdad que puede ser popular al nivel que quieren presentarlo las encuestadoras.

Habiendo dividido al PLD desde el Comité Político hasta Comité Central en su afán por seguir en el poder y con una buena parte de los dirigentes, militantes y simpatizantes del partido morado contra el proyecto reeleccionista, no es verdad que Danilo Medina disfruta de una popularidad del 54.8%.

La popularidad de Danilo sigue cuesta abajo, y por eso el afán del mandatario y su grupo por comprar respaldo de cualquier grupo político, para lo que están repartiendo el Estado entre riferos, aguanteros, apostadores, empresarios, políticos de profesión, en perjuicio del país.

Si todo el dinero que Danilo gasta en propaganda y públicidad para agenciarse popularidad y liderazgo, para comprar el voto de senadores y diputados para modificar la Carta Magna, para conseguir el respaldo de grupos preparados por comerciantes de la política, y el que se llegan los corruptos fuera invertido en salud, viviendas, producción de alimentos, energía eléctrica limpia y renovable, el país fuera otro.

Con todas estas fallas, que afectan de manera directa a las grandes masas del país, Danilo Medina no puede tener el nivel de popularidad que le quieren otorgar las empresas encuestadoras.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*