Home / Locales / ¿Qué razones para confiar? (1 de 2)

¿Qué razones para confiar? (1 de 2)

Por Juany Uribe.
FOTO DE JUANY URIBE - copia
“Razones para Confiar” es el slogan central de la campaña de Roberto Salcedo que aspira a su  cuarta reelección para la Alcaldía del Distrito Nacional.

Y tengo el convencimiento de que la persona que hizo el slogan, no hizo ningún bien al Alcalde capitaleño, aún cuando vivimos en un país en el que, por conveniencia o por indiferencia, el olvido social ha sentado sus laureles.

Este Distrito Nacional con una superficie total de 91.6 kilómetros cuadrados es una extensión geográfica pequeña, manejable para cualquiera con vocación de servicio y con ideas claras de lo que debe ser esta ciudad Primada de América, llena de tesoros históricos que para el Alcalde nada han significado en sus largos años de ejercicio municipal.

El alumbrado público, las aceras y contenes, los semáforos y la señalización vial de la capital, fueron tareas que en el pasado correspondieron al Cabildo que desde hace años son cumplidas por otras instituciones, aligerando así el trabajo de la alcaldía capitaleña.

El estado de abandono de los cementerios es irritante. Tumbas violadas, oscuridad y malezas que han crecido en forma desproporcionada favoreciendo que el lugar se convierta en escondite de ladrones y atracadores, es el panorama que se observa en los camposantos. Y ahora que estamos a ley de un out para las elecciones, el señor Salcedo ha anunciado con bombos y platillos la intervención del cementerio Cristo Redentor después que la ciudadanía ha pasado más de una década quejándose de las condiciones deplorables en que se encontraba ese lugar.

El viejo cementerio de la avenida Independencia, lugar histórico por las figuras destacadas que ahí reposan y por las esculturas hermosas que exhiben sus tumbas, jamás ha llamado la atención de nuestro Alcalde light, que prefiere exhibir sus “ejecutorias” de corta vida como el Parque de las Luces y Güibia Semana Santa.

Los mercados de la Duarte, Mella y Honduras y sus respectivos entornos, son el mejor homenaje que ha rendido  Salcedo al abandono y a la asquerosidad. Estos aspectos  jamás han llamado la atención del Ejecutivo municipal capitaleño que, quizás porque contempla el Distrito desde el helicóptero cuando viene de su residencia romanense, no ha podido apreciar, de cerca, esta vergüenza de capital que él dice administrar con eficiencia.

Entonces ¿por qué razones hay que confiar en Roberto?

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*