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¡A ver el juego de nuestros políticos gobernantes desde las gradas!

FOTO DE ROLANDO FERNANDEZ

Sí, parece ser que es lo único que le queda a este embaucado pueblo, amén de los tablazos impositivos previsibles en su contra que le esperan, y por otros conceptos, después de cuánto se observó ocurrir durante el torneo electoral próximo pasado, caracterizado por grandes “marrullerías” por parte del oficialismo releeccionista, según dejaran saber connotados analistas y observadores políticos.

La verdad es que, se advierte un panorama bastante calamitoso para los que no forman parte del tren gubernamental, y que tienen que pagar todos los platos que rompen los políticos, en sus afanes desmedidos de enriquecimiento. Aquellos que nada más les quedan tributar, y aguantar como los burros de carga, para satisfacer las necesidades de ingresos por parte del fisco, dinero que muchas veces en definitiva no se sabe dónde va a parar.

Ya se vio en la semana inaugural el aumento abusivo en los combustibles, estrenándose la nueva gestión de gobierno. Segunda semana, más aumento en los carburantes, y alzas significativas inesperadas de peajes en las autopistas del país (Duarte, Las Américas y 6 de Noviembre), lo cual se calificó como “un palo asechao” según se publicara en la prensa local.

También se está hablando de un aumento en el ITBIS, como de la tarifa eléctrica, en el contexto del tan cacareado Pacto Eléctrico, que más bien debería llamarse “PARTO”, en el que están interviniendo los mismos actores de la disfrazada capitalización del sector, en que de seguro solo procurarán mayores beneficios para los dueños del rentable negocio, en un claro maridaje político-empresarial.

¡Y eso, que se está comenzando! Nada bueno en realidad se advierte para la población. Es muy posible que las cosas tiendan empeorar para la misma; que la corrupción siga campeando por sus fueros; que los temas relativos importantes en ese sentido se procure echarles tierra, como bien se desprende de los comentarios que se han originado con relación al caso de la niña Carla Massiel, respecto de desviar la atención sobre el gran escándalo de los aviones “Tucanos”, y las complicidades políticas, dándole tantos espacios periodísticos. Así se han expresado políticos connotados nuestros.

De la delincuencia y criminalidad reinantes en la sociedad dominicana ni hablar; al igual que, del desorden y las violaciones a las normativas legales vigentes en el tránsito vehicular, tanto público como privado, a pesar de las medidas salomónicas que se está tratando de introducir.

Ahí lo que hace falta es mano dura; concienciar a todos los osados y desaprensivos conductores, a las buenas o a las malas, para que observen los comportamientos debidos. Dejar atrás las permisividades, y tráfico de influencias de los infractores, por el nivel social u ocupacional que se ostente.

Cualquiera se preguntaría: y, cómo es posible que un carnaval de camiones y grandes patanas circulen libremente por la Autopista Duarte, en plenas horas pico, llevándose de encuentro a todo el mundo, sin el menor reparo; y, en adición, los dueños de las vías públicas: los tan “educados” guagüeros, hagan los mismo, cuando se hizo la cuantiosa inversión de la Ave. Circunvalación de Santo Domingo, para que muchos de esos “animales” con ropa transiten por la misma, evitando así riesgos probables a los demás conductores de vehículos livianos. ¡Nada se hace para evitarlo, en esta selva de cemento! Claro está de por medio evadir el pago del oneroso peaje dispuesto. ¡Otro gran negocio, con maridaje político evidente!

Sin embargo, la repartidera de botín estatal prosigue, con evidencias tales como: “Senadores y diputados se aumentan los sueldos”, según noticia de primera plana que apareciera en el medio “Listín Diario”, edición de fecha 31-8-16, calzada con una amplia reseña explicativa, para no dejar dudas, evidentemente, aunque algunos han querido negar el tan significativo “galardón”, sin lograr convencer a nadie.

No obstante, otros lo tratan de justificar a rajatabla, y lo reclaman con vehemencia. Sí, entienden que los miembros de la considerada caja de resonancia de Poder Ejecutivo actual, que son unos muchachos “tan laboriosos y cumplidores”, con perfiles “académicos extraordinarios” lo merecen y les corresponde.  Sin embargo, para aumentar a los médicos, y empleados públicos en general, no hay cuartos. ¡Qué bien!

Lamentable, cuando todos los huevos se ponen en una sola canasta. Aquí se tiene prácticamente una dictadura de partido; un gobierno presidido por gente engreída y prepotente que se cree solo ella tener la razón; y que, al pueblo nada más hay que ofrecerle limosnas dadivosas, y pantallas políticas embaucadoras por doquier.

Verbigracia: el gran bulto de la construcción de escuelas, pero sin maestros, como es el caso que reseña el medio “HOY”, en su edición de fecha 2-9-16, referente al llamado plantel José María Serra, del kilómetro 13 de la Autopista Las Américas, en el sector Los Frailes II, donde el año escolar no ha podido arrancar por falta del personal docente necesario.

Se tiene un gobierno con directivos que entienden estar administrando una finca de su propiedad, sin nadie que les exija cambiar el rumbo de lo mal hecho. No hay oposición política, y el común de los que intentan venderse como tal, no son más que busca de ellos por lo bajo, con alharacas públicas para confundir a los ingenuos. ¡Ya aquí no hay líderes, sí politiqueros grupales! Habrá que esperar por lo menos un siglo, a ver si aparecen “especímenes”, como los fueron aquellos de las tres “J” (don Juan, Joaquín, y José Francisco).

Con el escenario que en todos los órdenes se tiene en este país, al pueblo nada más le queda sentarse en las gradas, para desde allí disfrutar las ejecutorias del gobierno que merece tener, como dicen los sociólogos; y por el que votó, o aceptó que le impusieran.

Autor: Rolando Fernández

www.rfcaminemos.worldpress.com

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