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Con los pueblos no se juega. ¡Es peligroso!

FOTO DE ROLANDO FERNANDEZ

Por: Rolando Fernandez.

A pesar de la máxima sociológica aquella de que, “las naciones tienen los gobiernos que se merecen”, en base a cuya apreciación les tratan sus autoridades, hay que tener cierto cuidado, pues cuando esos despiertan, lo hacen de muy mala manera, actuando  como burros con anteojeras; y, ahí sí es pa’lante que se va.

Con ese espectáculo semanal que se viene dando por lo regular frente a la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE), pidiendo la gente, según apareciera en un artículo de opinión elaborado por José Antonio Martínez Rojas, publicado en el periódico “HOY”, edición de fecha 5-12-15, “que el Poder Ejecutivo cierre esa dependencia suya y que los responsables de los actos de corrupción y los corruptos, sean traducidos ante los tribunales penales de la República, para que paguen por las tropelías que han llevado a cabo, en la construcción de obras que ellos debieron, realizar, o fiscalizar”, hay que tener mucho tacto en cuanto a su manejo, y las represiones fehacientes.

Y es que, en apreciación de tantos aquí, esa situación viene siendo tratada de muy mala manera por el flamante Ministro de Interior y Policía, Ramón “Monchi” Fadul, valiéndose de la Policía Nacional, para vejar, maltratar públicamente a indefensos ciudadanos que se reúnen allí para reclamar y protestar,  asistiéndoles  todo un derecho para hacerlo.

 “Aporrear, cargar, y rociar gas pimienta”, no es lo más apropiado, como fuera denunciado en el referido trabajo, entre otros señalamientos que se  incluyen con bastante claridad. Se intituló el enjundioso artículo: “Puede formarse un alud, o peor un tsunami”. ¡Esa “perla” hay  que leerla!

Contrario a que ese tipo de evento natural, arrasador por completo, no avisa, entre nosotros sí que se están produciendo señales indicadoras muy evidentes desde hace ya varios meses, con los tantos de movimientos de reclamos y protestas que se vienen escenificando en el interior del país.

Es obvio que, el de la OISOE,  puede “ponerle la tapa al pomo”, como se dice, a esas acciones contestatarias, combinadas con el mal manejo – atropellos – de que los actores participantes han venido siendo objeto por parte del oficialismo, y convertirse en nuncio de un gran tsunami pueblerino muy próximo a verificarse;  que se está viendo venir, si las actitudes casi dictatoriales aquí, procedentes del poder político de turno, no se tratan de enmendar.

¡Ojo al Cristo!, autoridades del Gobierno, que en esta nación el horno no está para galletitas.  Después que pasen las “jumas” y derroches de los tiempos pascueros, se pueden ver muchas cosas en este país.

No se duerman pues en sus laureles, creyéndose ser los únicos dueños de esta tierra. ¡Se pueden  llevar una gran sorpresa!

Autor: Rolando Fernández

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