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¡Cuidado con el porvenir político nacional!

FOTO DE ROLANDO FERNANDEZ

Pensándolo fríamente, los resultados de las próximas elecciones generales en el país, podrían poner en evidencia clara el destino inminente de los dominicanos: ¡qué se acabe de hundir el barco en que se navega, o que comience a salir a flote otra vez!

También podrían allanar el camino para que este pueblo tenga que empoderarse y auspiciar el ascenso al poder de un régimen de fuerza, como única alternativa dejada, a los fines de procurar las enmiendas debidas, respecto de: el gran desorden institucional reinante localmente, la corrupción estatal solapada, los robos públicos a las claras; como, la criminalidad y la delincuencia que vienen “acogotando”  a las sociedad nacional, entre otras cosas.

Obvio que,  esa proclividad de la gente iría  de la mano con la desaparición ipso facto del sistema de partidos en Dominicana,  entidades que han sido convertidas en burdos negocios, en fincas superproductivas, en antros de farfulleros; y, en “estercoleros” de inmoralidades públicas, de donde están emanando las principales figuras internas para dirigir los destinos nacionales.

Se han deshonrado por completo las memorias póstumas de las tres “J”: Joaquín Balaguer, Juan Bosch, y José Fco. Peña Gómez, únicos líderes que en verdad ha parido este país, y que pertenecen a las últimas cinco décadas pasadas. ¡Penosa realidad!

Lo que se ha visto durante la presente campaña electoral, las asquerosas componendas y osados pugilatos prevalecientes, como las inscripciones de candidaturas a cargos electivos más que cuestionables, por meras conveniencias personales o grupales, amén de los que de seguro faltan por verificarse, antes del supuesto evento electivo final de selección, y los escrutinios inherentes, resulta más que vergonzante. ¡Se han tirado por la borda todos los escrúpulos!

Cualquiera se preguntaría, ¿y cómo es posible que este “jodío” pueblo no acabe por despertar, frente a las tantas burlas, farsas y abusos provenientes de estos políticos desaprensivos, sin importarles que la gente aquí se la acabe de llevar el diablo?

En conexión con eso, para nadie es un secreto el alarmante desorden vehicular nuestro, adornado con inmensos tapones a cualquier hora del día, que se entienden provocados en gran parte por las mismas autoridades del ramo – los miembros de la AMET pseudo dirigiendo el tránsito -, y de los que se derivan altos consumos de combustibles, que se aprovechan para abusivamente aumentar los precios de los hidrocarburos localmente, a pesar de las bajas significativas en el barril de petróleo a nivel de los mercados internacionales. Lo que se busca es recabar mayores recursos económicos para sufragar la campaña en curso, a través de los gravosos impuestos relativos.

Y, como el burro de carga aguanta todo – el pendejo pueblo -, hay que aprovechar las circunstancias, como esa de la semana venidera que inicia, dizque SANTA, en que los tantos “borregos” y alienados que tiene la sociedad dominicana, salen a recorrer el país, vacacionando, y bebiendo hasta más no poder, el correspondiente aumento medalaganario se hizo efectivo ya.

Lo que algunos pensantes nuestros están poniendo en tela de juicio, es la continuidad de las actuales autoridades, a partir del 16 de agosto próximo, en términos de mejorías para el país, como de una mayor conciencia en relación con el bienestar social requerido, después de lo tanto que se ha hecho para permanecer en el poder.

Se está infiriendo, ¡qué todo podría ser peor, en el caso de!,  y que tal situación podría llevarse de paro el partido oficial gobernante, acabándose de una vez por todas ahí mismo, el sistema local. ¡Se iría a la tumba junto con el rojo y el blanco! Y claro, ¿qué podría sustituirle?

Es por ello que, tantos ciudadanos nuestros pensantes,  aprecian la no conveniencia del proyecto reeleccionista en ejecución, y se aboga por el fortalecimiento de la oposición existente, en procura de que se otorgue un voto de castigo aleccionador a los que han  resultado un tremendo fiasco para el país, haciéndolo tan mal, como hasta el momento.

A esos, en quienes se cifraron muchas esperanzas patrióticas; que se entendían muy buenos discípulos del gran maestro líder, e ideólogo de la organización partidarista que representan hoy, pero solo cuando las circunstancias les favorecen en lo personal o grupal.

Autor: Rolando Fernández

www.rfcaminemos.worldpress.com

 

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