Editorial

#Editorial / La planta de Punta Catalina y las consecuencias que podrían derivar

En el día de hoy 29 de julio de 2020, el gobierno saliente del presidente de la República Dominicana, Lic. Danilo Medina Sánchez, se apresta a inaugurar la Planta Termoeléctrica Punta Catalina, la cual ha suscitado muchísimas controversias con diferentes sectores pero sobretodo acusaciones muy serias, por la poca transparencia en su ejecución, desde el inicio.

La que ha sido la obra cumbre de estos últimos ocho años de gestión, desde el principio de su construcción, llamó bastante la atención, la celeridad con que se inició, la compañía que se escogió para su realización y el oneroso financiamiento para un tipo de planta que ya está poniendose en desuso, en muchas partes del mundo.

El argumento de que es preferible una planta a carbón, por el bajo costo de generación que representa tanto para el Estado, como en el precio final para el consumidor, parece fútil cuando vemos como el gas natural, la energía eólica y el uso de la energía solar son fuentes energéticas mas baratas y muchísimo menos contaminantes que el carbón en sí.

Los desechos que dejará para el medio ambiente circundante, el consumo de las dos unidades de la planta termoeléctrica, serian sencillamente fatales. El Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, advirtió hace algunas semanas atrás, que la planta de Punta Catalina emite gases ácidos y partículas microscópicas que afectarían la salud de miles de personas, también la producción agrícola y el medio ambiente tan solo inicialmente en la provincia Peravia, donde se encuentra ubicada.

Podemos confiar en el gobierno saliente y su poca credibilidad mostrada o en el prestigioso Comité Nacional de Lucha para el Cambio Climático, cuyas denuncias e investigaciones no han podido ser rebatidas?

Podemos creer en las buenas intenciones de un gobierno que rechazó ofertas mejores para construir otro tipo de planta menos dañina, por parte tanto de China como de los Estados Unidos?

Solo el tiempo dirá. Sin embargo, es un secreto a voces los problemas internos que ha tenido la planta para funcionar (debió estar lista en 2017), al haber sido construida por una empresa constructora de edificaciones que nunca había realizado una infraestructura de ese tipo y también cabe resaltar, la ausencia de filtros o mecanismos de control de calidad para el aire, algo que debió instalarse antes de la primeras pruebas, pero nunca se realizó.

Suerte y éxito para el presidente de la república, Lic. Danilo Medina, en la inauguración de la que el mismo considera su obra más grande. Pero que se atenga a las consecuencias, si esa planta resulta ser un foco de genocidio medioambiental como se advierte desde hace tiempo.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar