La Opinión

Educando para perder

Por: Evaristy Jiménez/
Las nuevas realidades que están viviendo nuestras sociedades, nos ponen a pensar en  reflexión constante, interrogantes de todo tipo que tenemos sobre nuestro valores, sistema de gobierno, manejo de conflictos, relaciones familiares entre otros grandes problemas que vive la sociedad Dominicana y el mundo en que vivimos hoy.
Nuestro modelo educativo se masificó concretamente en la década de los 90 y hoy en día está colapsado, estamos enfrascados en una inversión del 4% de PIB en Educación, pero la misma es un total desperdicio de cerebros, en todos los órdenes.
Estamos *Educando para Perder*, pero no solo para perder en la competencia congnitiva, es para perder en todo, lo primero que estamos perdiendo es el tiempo de todos nuestros futuros ciudadanos, creemos que todos son iguales, que van para la universidad, para ser Médicos, Abogados, Ingenieros, Agrónomos, Biólogos, Educadores, Mercadólogos entre otras; Y la realidad es que nuestra juventud necesita producir más, en lo económico y en lo  social, y eso no es posible con el sistema educativo que tenemos, necesitamos nuevas herramientas para que estos puedan enfrentar el mundo que se nos viene encima.
Siendo realistas: ¿Estamos haciendo algo interesante en nuestras universidades, tanto en la estatal como en las privadas?, ¿Tenemos algunos avances significativos en desarrollo de algún modelo práctico para nuestra sociedad y el resto de la humanidad desde algún centro de Educación Superior Dominicano?, ¿Es nuestro modelo educativo de básica eficiente en sus tareas habituales, de enseñar a leer y escribir correcto?, ¿Tener un dominio mínimo de las destrezas básicas de la aritmética?, ¿Tienen nuestros estudiantes un dominio mínimo de la geografía local y regional, para no hablar mundial?.
Estas observaciones y muchas más son las que nos hacen pensar que se está *»Educando para Perder»*, eso es muy lamentable y que nadie me venga con el asunto de la nueva palabrita de moda de la Recilencia: que el fracaso es una oportunidad, porque no estamos hablando para un modelo particular, de lo que se trata es para un modelo colectivo, que es la educación general de la Nación.
El mundo está cambiando drásticamente y nuestros líderes siguen dándole para alante sin detenerse, ni siquiera por el asunto de la Pandemia, es preocupante ver que tantas naciones de nuestra región tengan el mismo modelo de educación, y la colaboración sea mínima, y con excepción de ninguna, no podemos decir estos hermanos están por la vía correcta…
El Trabajo tal y como lo conocemos está desapareciendo y desde hace años se está hablando de eso, pero al parecer a nadie se le está ocurriendo nada para adaptarse a los nuevos cambios, incluso nuestros jóvenes que están marcando diferencias, no es por las habilidades que se les enseñó en la Universidad.
Cada día más la Titulitis gana terreno, pero sus resultados son cada día más diametralmente opuestos a la realidad. Ejemplos tenemos donde quiera, en Europa, España es la Sociedad Europea que más titulados y maestrantes tiene de dicho continente, y no es, ni la principal nación europea en términos Económicos, ni Educativos, ni Deportivos, ni de Innovación; sus universidades, ninguna están en el Ranking de las primeras del mundo, ni del continente Europeo, entonces que está pasando.
En América Latina es todavía más doloroso, vemos una tendencia a la Titulitis increíblemente con la mismas tendencias de la madre patria, y los resultados son idénticos, no tenemos ningún centro de Educación Superior dentro del Ranking de los primeros 30, para no ser más drásticos, y el nivel de competitividad en las evaluaciones que se hacen estamos después del número 30 en adelante y casi colindantes en las últimas posiciones en términos generales, y en el nuestro en particular, casi siempre entre las últimas y la última posición, en estos renglones de PISA y todo los parecidos que miden  en esto de la Educación.
Tenemos que ver que está pasando con nosotros, en las bibliotecas universitarias los tramos están llenos de tesis y trabajos de monografía, que ni le sirvieron a los egresados de sus respectivas carreras, ni a la sociedad en particular para aplicarlos para poder tener algún ingreso por dichos servicios, y sobre todo que las autoridades no lo han puesto en práctica para saber su utilidad, esto debe cambiar, no se puede seguir haciendo perder el tiempo a unas personas, que para completar un requisito que al final no le es de utilidad a nadie, ni a los sustentates ni al Estado y por consiguiente a la humanidad, un fiasco al cuadrado.
La tendencia es el autoempleo, el autodidacta, la creatividad para el servicio particular y colectivo, creación de nuevas tecnologías, patentes de nuevas innovaciones, pero para eso, tenemos qué saber que sociedad queremos.
Una sociedad, en la que la familia Nuclear está en extinción; de cada 10 niños que están en las escuelas, solo uno vive con sus dos progenitores, y de cada 100 solo dos están formalmente casados, esto es un punto muy importante para tener claro por donde debemos iniciar nuestro proceso de cambio.
Otro problema es que perdimos la tradición desde la escuela; de educación para la sociedad cívica, y esto nos tiene en un grave problema, ya que los ciudadanos que estamos formando solo están exigiendo derechos, pero son muy pocos los que están cumpliendo sus deberes, esto es fundamental para reiniciar un nuevo ciclo en nuestra educación, para poder educar para el presente y el futuro de nuestra sociedad.
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