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El “Marquéz” de Cocinera y su increíble “liberación”

Por: Marcos José Núñez / “Observando” /

marcosnunezfis@gmail.com

Nacido en el Erial de Cocinera, un caluroso, lejano y abandonado campito del sur geográfico del país, el niño conocido como “Roberto” se destacó por ser inquieto y tener un “Rosario” de hazañas conocidas entre sus vecinos: y es que desde pequeño, siempre la maldad le retozaba.

FOTO DE LA JUNTA CENTRAL ELECTORAL

“Liberación”

Terco como mula, malicioso y taimado como diablo, el niño travieso, hambriento y delgado parecía un fleco al viento: faltaba poco para que la brisa se lo llevara. A veces, el niño había de irse a marotear a conucos cercanos, para saciar las necesidades no satisfechas del vacío plato casero.

Pero las dificultades no fueron objeción a sus estímulos de salir de la pobreza y el atraso de un campo adonde la energía eléctrica llego a mediados de los noventa.

Su ambición por lo alto y a lo grande continuó, a través de su militancia subversiva en la delgada línea roja de un alicaído movimiento de glorias ya pasadas.

Pero no se detenía ante nada. Fracasada su izquierdosa pero aleccionadora experiencia, estudiar la carrera de derecho le abría TODAS las posibilidades como BANINTER. Ahora la UASD sería la ventana para “saltar y liberarse”.

Y es allí, en donde recibe el bautizo del purpurado e ingresa como circulista, al nuevo partido de cuadros del viejo caudillo. Ya había dado el primer paso en firme, para luchar por una nueva e increíble ¿liberación? (la de él $$$)

La graduación de derecho y la familia llegaron de la mano, pero las dificultades nunca lo espolearon, sino que lo impulsaron a valerse de su título: profundizando su “liberación” cobrando licenciosos y onerosos honorarios.

Divorcios sin pronunciar, casos sin concluir, formularios mal redactados, trabajos cobrados y no realizados, negociaciones con abogados de la contraparte al margen de su cliente y un largo glosario de hechos, marcaron la pauta del futuro…

Había que liberarse. Era urgente. Para siempre. Si era necesario hacerse pasar por alguacil para alterar y suplantar expedientes, el delito valía la pena…

Él debía tener el primer lugar! en su psique entrampada por el recuerdo de días difíciles en el Erial, el Colegio de Abogados era el próximo paso para “llegar”…

Pero como debía ser él y no otro, la única crisis interna que ha vivido el Colegio de Abogados, le hizo brotar como pus, la ambición ciega de imponer por la fuerza, lo que las urnas le habían negado…

Y así en la medida en que pasaron los años, la “liberación” se aproximó y lo hizo olvidarse hasta de sus compañeros de trabajo; no quería nadie que le rememorara su triste pasado, aquel fétido “olor de la pobreza”; y es que por la nueva “Junta” de amigos, ya ni se recordaba del “Erial” de sus vecinos…

No toleraba ser consultor jurídico de la lotería o subsecretario de trabajo. Eso insultaba su deseada “liberación”.

La danza de los millones con fuerza “Central” se bailó, repartiendo a tirios y troyanos o mejor dicho, a periodistas y vocingleros, lo mío, lo tuyo y lo nuestro, para blindarse cual chaleco, frente a las denuncias de su desenfrenada “liberación”.

Hoy, después de haberse liberado por completo con transacciones en Florida y Panamá, con visas canceladas por la soberbia, se escuda en cuestiones patrióticas para ocultar la innegable influencia de Joao: ora santiaguado por el Trujillo del siglo XXI, su “tollo” legitimado, le ha merecido la distinción y el honor de ser declarado para su sorpresa, como el gran “Marquez” de Cocinera…

Dedicado a mi amigo Marcos Mejía Guerrero.

Un comentario

  1. Henry Osvaldo Tejeda

    Genial, genial! NO diré mas nada que, GENIAL!

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