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El Presidente Medina no esta feliz…

Por: Nelson Marte.

Danilo Medina da el primer picazo de inicio a la construcción de la ciudad modelo Juan Bosch, entre la Avenida Ecológica y la avenida Las Américas, que en su primera etapa constará con 10 mil viviendas. Fotos: Carmen Suárez/acento.com.do Fecha: 02/08/2014

El Presidente no está feliz, pese a que según Roberto Rosario y su JCE, el mandatario ganó el pasado certamen electoral con un “histórico” 62%.Resulta extraño que el Presidente no esté feliz, si además lo han felicitado presidentes y gobiernos de todo el mundo. Hasta de Vietnam, allá en La Cochinchina, sinónimo de lugar muy lejano.

Pese a que su hazaña del 62% es rango de votación que no alcanzó ni siquiera Juan Bosch en 1962, cuando captó el voto de las mayorías trujillistas y antitrujillistas, las dos grandes franjas políticas que dividían el país, entonces.

A ese 62% ni se acercó Leonel Fernández, cuando la crisis bancaria de 2003 tuvo un tremendo impacto devaluatorio e inflacionario, y el electorado aprovechó las elecciones de 2004 para castigar al gobierno de turno, del PRD.

Mis fuentes, del más absoluto crédito, informan que el Presidente no está feliz, y que incluso a varios de los grupos que fueron en entusiasta romería a felicitarlo por su triunfo, les regañó posturas que fijaron durante la campaña.

El Presidente no está contento. Y no lo está con quien menos pudiera esperarse. Con Roberto Rosario, alegando que el mandamás de la JCE “me dañó mi triunfo”, dicen que dice.

Mucha gente cree que Danilo habría ganado, pero que en ese 62% hay mucho gato entre macuto.

A Danilo le gusta su 62%. El problema es que la JCE de Roberto se lo montó sobre dudas y cuestionamientos ¡tan razonables!

Si los numeritos que dan Roberto y su gente de Cómputos son ciertos ¿por qué se negaron a que sus aparatos fueran auditados, cuando lo solicitó formalmente Eddy Olivares? Quien no tiene hechas…

¿Cómo es que en algunos colegios figuran millares de concurrentes, votantes, cuando están integrados, en promedio, por 450 a 500 electores?

¿Por qué hay colegios en que aparecen mucho más votantes que inscritos?

¿Fueron concurrentes fantasmas llevados a rellenar el 62%?

¿Por qué aparecen actas con más votos que inscritos? ¿Más votos para el 62%?

¿Por qué electores, inscritos en el PLD, han testimoniado que les dieron dos boletas A? ¿Por qué a determinados electores los pusieron a depositar en las urnas boletas sin la firma del presidente del Colegio?

Al Presidente lo hace infeliz que todas esas irregularidades, generadas por la JCE, son presentadas por la oposición como pruebas de ilegitimidad de su 62%.

Ilegitimidad justificadora de que organizaciones como Participación Ciudadana, local, y de prestigio mundial como la Misión de Observación Electoral de la OEA, la Unión Interamericana de Organismos Electorales, la Asociación Mundial de Organismos Electorales, cuestionaran la equidad y organización del proceso.

Y que la última organización, A-WEB, presidida por Rosario, haya condenado que las elecciones del 62% del Presidente “no fueran ejemplares”.

Ha lugar a la vergüenza y a lo infeliz que puede estar el Presidente con un 62% tan cuestionado, aunque en un repente de sinceridad riera de tan buenas ganas con Félix Bautista, su socio de reforma constitucional reeleccionista.

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