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El Referendo revocatorio

FOTO DE JESUS M. GUERRERO

Producto de la crisis en la que se encuentra sumergida la República Bolivariana de Venezuela, todos hemos escuchado el controversial debate sobre la celebración del revocatorio para desalojar a Nicolás Maduro de la casa de gobierno.

Pero a todo esto, acaso entendemos la figura del referendo revocatorio, este mecanismo se fundamenta en el principio de soberanía popular, es un derecho político, por medio del cual los ciudadanos pueden dar por terminado el mandato que le han conferido al presidente.

Para nadie es un secreto que nuestra Ley Sustantiva comprende la figura del referéndum, el cual está consagrada en el art. 210, igual que muchos otros países están instituidas las consultas populares, en unos casos como simple consulta y en otros con carácter vinculante, lo que quiere decir que su resultado tiene consecuencia inmediata.

En nuestra Carta Magna solo están establecidas dos categorías de referendo, uno para asuntos municipales y otro para nacionales.

¿Qué es el referendo revocatorio?, no es más que una institución de la democracia participativa, que a su vez consolida y afianza la democracia representativa, es un instrumento de control popular, hace efectiva la legitimidad de origen, como dependiente de la forma y manera en que los gobernantes y representantes populares acceden al poder y permanecen en él, de acuerdo a la ley. La revocatoria del mandato es definida como un mecanismo de democracia directa orientado a consultar en un referéndum vinculante sobre la interrupción del mandato de una autoridad electa. Puede ser directa, cuando la ciudadanía lo activa a través de la recolección de firmas, o indirecta, cuando lo activa un porcentaje del consejo deliberante o cuerpo legislativo

Según el jurista argentino Héctor Rodolfo Orlandi, “Las formas semidirectas de la democracia son los procedimientos que requieren la intervención directa del cuerpo electoral en consulta, para que se pronuncie sobre los poderes constitutivos del Estado, sobre un acto público de los órganos representativos o sobre los titulares de la representación”.

No existe el referendo revocatorio en nuestro cuerpo de leyes, a diferencia de en Venezuela, figura que surgió con la llegada al poder del extinto líder del chavismo, Hugo Chávez y su socialismo del siglo XXI, consagrado en la Constitución de 1999, se fundamenta en los art. 72 y 233 de la misma.

El procedimiento para llevar a cabo el revocatorio es el siguiente, es comprendido por 4 etapas para completar el proceso del revocatorio, una solicitud de la planilla para la recolección de un mínimo de firmas.

Una vez admitida, los interesados deberán recabar la voluntad del 1% de los ciudadanos inscritas en el Registro Electoral Venezolano.

Una vez verificadas y aprobadas las firmas recolectadas, el CNE debe fijar fecha junto con los puntos o centros en el territorio nacional donde se recogerían las firmas. En un plazo de tres días se deben recolectar el 20% de las firmas junto con las huellas de los electores inscritos en el CNE.

Una vez verificado que se completó al menos la recolección del 20% de firmas válidas, el CNE deberá fijar la fecha para celebrar la consulta popular y dejar al pueblo decidir sobre la revocación, es necesario consignar un número igual o mayor de votos del que obtuvo el mandatario en las elecciones.

Podemos ver el planteamiento de Jáuregui Gurutz al establecer que: “La participación electoral proporciona una legitimidad mínima, pero conlleva en sí mismo una contradicción intrínseca. Las élites requieren una lealtad difusa de las masas, pero evitando su participación. El ciudadano deviene en un ente pasivo con derecho a la aprobación y el rechazo en bloque de los hechos consumados. De este modo, se invita al ciudadano democrático a perseguir fines contradictorios, debe mostrarse activo, pero pasivo; debe participar, pero no demasiado; debe influir, pero aceptar; no puede participar fuera de las elecciones, pero le está vedado abstenerse en estas. Aquel que se abstiene de toda actividad política en el periodo entre elecciones es un ciudadano ideal, pero si se abstiene en los procesos electorales deviene en un ciudadano no responsable”.

Al ver este planteamiento de Gurutz, podemos identificar la negativa de Maduro de someterse a la consulta, porque a diferencia de su predecesor, Hugo Chávez, que el 15 de agosto del 2004, fue sometido al revocatorio por parte de la oposición, a quienes venció con una ventaja de 18%, sin embargo, Maduro le teme a la consulta popular como el diablo a la cruz.

Por: Jesús M. Guerrero

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