Opinión

El valor de una cinemateca para la sociedad: la importancia de la preservación y la puesta en valor de la memoria audiovisual

Por: Fiora Cruz Carretero, directora de la Cinemateca Dominicana /

A propósito de la celebración del Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, el 27 de octubre, resulta oportuno traer a la atención de la comunidad el valor de la preservación de las imágenes en movimiento y por consiguiente de los espacios destinados a ese fin.

Según el contexto en el que se use, patrimonio puede definirse como “el conjunto de bienes que una persona ha heredado de sus ascendientes”; en derecho se refiere al “conjunto de bienes pertenecientes a una persona natural o jurídica, o afectos a un fin, y que son susceptibles de estimación económica”, y en el aspecto que abordamos, se entiende por patrimonio histórico o artístico al conjunto de los edificios y los objetos pertenecientes a un país relevantes en su historia o representativos de su arte o su cultura.

Las evaluaciones que se puedan hacer para determinar la relevancia de un elemento siempre serán comparativas y relativas, ya que no se puede medir en términos absolutos su importancia cultural, por lo que el programa Memoria del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en sus Directrices para la Salvaguardia del Patrimonio Documental, establece algunos criterios que sirven de guía para los fines y estos son: autenticidad; singularidad; tiempo o edad; asunto o tema; lugar de procedencia, autoría, forma y estilo; rareza; integridad y amenaza.

Y, hablando de amenazas, mucho del patrimonio de la Humanidad se ha perdido deliberada o accidentalmente, por ejemplo, durante guerras u otras circunstancias históricas. Además, existen obstáculos prácticos y políticos para la preservación y el acceso a las colecciones. El patrimonio vive en una constante amenaza de deterioro o destrucción. Los peligros a los que se enfrenta son muchos y de diversa índole, como el hecho de que está sujeto a inestabilidad y descomposición química o expuesto a calamidades naturales como inundaciones, incendios, desastres provocados por el hombre o al deterioro gradual que puede darse debido a la ignorancia o a la negligencia.

Las imágenes en movimiento: el Patrimonio Audiovisual de la humanidad

El Día Mundial del Patrimonio Audiovisual se celebra a partir del momento histórico en que se dio a lugar la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en Belgrado entre septiembre y octubre de 1980.

Este encuentro dio como resultado el documento conocido como “Recomendaciones de la UNESCO para la preservación de las Imágenes en Movimiento”, en el que se les define como cualquier serie de imágenes con o sin acompañamiento de sonido registradas en un soporte, independientemente de la naturaleza o el método de registro  utilizado inicial o posteriormente para fijarlas (por ejemplo, película, cinta, disco, etc.) que, al ser reproducidas o proyectadas, dan una impresión de movimiento y están destinadas a su comunicación, a su difusión pública o a ser reproducidas para fines de documentación e investigación.

Su valor radica en que son el registro más fiel de “la sucesión de acontecimientos; contienen y aportan testimonios importantes y a menudo únicos de la historia, el modo de vida y la cultura de los pueblos, así como la evolución del universo”. “Las imágenes en movimiento son una expresión de la identidad cultural de los pueblos y tienen valor educativo, cultural, artístico, científico e histórico.” (UNESCO)

Por esto forman parte integrante del patrimonio cultural de una nación, porque evidencian la evolución del pensamiento, los descubrimientos y los logros de la humanidad. Son elementos de la memoria colectiva y documentada de los pueblos, un legado del pasado a la generación presente y a las futuras.

Es deber del Estado, de los miembros de la industria y de la ciudadanía en general proteger este tipo de patrimonio para que sea una fuente de información y educación para la generación presente y las futuras. La salvaguarda del patrimonio de una nación y garantizar su difusión pública a largo plazo es fundamental y debe ser prioridad, sin embargo por razones de costo, espacio y tiempo no es tan sencillo. A esto se le suma el ritmo cada vez más acelerado con el que suceden los avances tecnológicos, que pronto dejan muchos instrumentos y aparatos de preservación en la obsolescencia.

Como bien dice el Código de Ética de la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF), las cinematecas y archivos fílmicos son los espacios que custodian el patrimonio de las imágenes en movimiento del mundo. Su función es la recolección y preservación material de este tipo considerado obras de arte y/o documentos históricos. Son responsables de proteger el patrimonio audiovisual y transmitirlo a las futuras generaciones en las mejores condiciones posibles o disponibles como una representación fiel de lo que hicieron originalmente sus creadores; de promover el cine como elemento del arte y la cultura y componente de la identidad de un pueblo o de una sociedad. Asimismo deben garantizar que este material esté disponible permanentemente para investigación, estudio y proyección pública.

Se consideran buenas prácticas a la hora de preservar elementos audiovisuales:

  • Garantizar adecuadas condiciones de almacenamiento;
  • Conservar el documento original;
  • Transferir el contenido a otros formatos;
  • Evitar poner en peligro la preservación a largo plazo;
  • Mantenerse actualizados en cuanto aspectos técnicos y de gestión.
  • La colaboración interinstitucional, para compartir elementos y conocimientos.
  • La concientización de toda la sociedad.

La salvaguarda del Patrimonio Fílmico involucra, a grandes rasgos, las siguientes actividades:

  1. Investigación sobre cine nacional e internacional;
  2. Rescate y/o recolección de obras cinematográficas y elementos relacionados a las mismas;
  3. Preservación (analógica y digital);
  4. Restauración  (analógica y digital);
  5. Catalogación del material preservado;
  6. Puesta en valor.

La preservación, en el caso específico del material audiovisual, se refiere al conjunto de prácticas y medidas adecuadas para lograr que el patrimonio constituido por las imágenes de movimientos tenga una protección física apropiada contra el deterioro originado por el tiempo y el medio ambiente. Las malas condiciones de almacenamiento aceleran el deterioro al que están constantemente expuestos los soportes materiales y puede desencadenar en la destrucción total.

La conservación son todas aquellas medidas destinadas a evitar el deterioro de los elementos originales (documentos u objetos), con el fin de prolongar su utilización en condiciones óptimas durante el mayor tiempo posible.

Cuando ya se ha llegado al punto de tener que intervenir el material para garantizar su permanencia, se llevan a cabo procesos de lo que se conoce como restauración de material audiovisual y también se puede efectuar analógica y/o digitalmente.

Para asegurar el acceso efectivo a las colecciones, éstas deben estar adecuadamente organizadas. Esto es lo que se llama catalogación, el proceso mediante el cual se registran y clasifican los metadatos que identifican un elemento dentro de una colección con el objetivo de optimizar su búsqueda y localización.

La puesta en valor

El fin de la conservación del patrimonio es que sea conocido, que la sociedad tenga acceso al mismo. Poner en valor las colecciones significa darlas a conocer.

En nuestro país, la Ley No. 108-10 para el Fomento de la Actividad Cinematográfica en la República Dominicana establece que la Cinemateca Dominicana es la dependencia de la Dirección General de Cine encargada de preservar y poner en valor el patrimonio fílmico dominicano como componente fundamental de la identidad nacional y de la memoria de la humanidad. Es responsable de garantizar su salvaguarda para que esta y las futuras generaciones puedan acceder a él, que académicos, agentes cinematográficos y público en general tengan acceso a las colecciones mediante:

  • La operación de un centro de documentación cinematográfica (mediateca) para estudio e investigación;
  • La realización de exposiciones;
  • La publicación de los resultados de las investigaciones y los catálogos con las obras que conforman el acervo;
  • La organización de muestras, festivales y otras actividades de difusión de la cinematografía.

Para lograr un programa de salvaguardia y conservación eficaz es necesaria la cooperación de todos los que intervienen en la producción, distribución, salvaguarda y conservación de las imágenes en movimiento.

Algunas estrategias y acciones recomendadas por organismos internacionales y que en la Cinemateca Dominicana se han implementado con resultados positivos son:

  • Estimular a los productores, responsables de la distribución pública de esas imágenes en movimiento a depositar voluntariamente el material, en la mejor calidad del archivo.

*A sabiendas de que se pueden reservar todos los derechos al respecto, siendo los archivos custodios del documento.

  • Crear normas, procedimientos y políticas para el almacenamiento y tratamiento de las colecciones.
  • Mantener la infraestructura en buenas condiciones para la preservación y reproducción y proyección del material conservado.
  • Crear catálogos para el acceso, con inventario y descripciones de los fondos.
  • Garantizar la calidad técnica del material.
  • Tomar disposiciones para transferir las imágenes en movimiento a otro soporte que permita su reproducción y proyección, restaurarlo.
  • Facilitar los registros, documentos y otros materiales para fines de investigación.
  • Participar de programas internacionales, para dar y recibir apoyo, promoviendo la cooperación técnica.
  • Mantenerse investigando y estudiando sobre métodos y técnicas de salvaguardia.

Durante la última gestión, la Cinemateca Dominicana ha dado importantes y necesarios pasos para cumplir con sus funciones, a pesar de las limitaciones que propusieron por un período de más de dos años el cierre de sus instalaciones por remodelación.

Entre ellos cabe mencionar la conformación de una Unidad de Archivo Fílmico y Acceso a Recursos de la Información a finales del 2012, con el propósito de llevar a cabo procesos de investigación, rescate, recolección, catalogación y restauración de documentos.

Gracias a estas acciones, a la fecha, el acervo de la Cinemateca Dominicana está conformado por 35,152 elementos entre los que se destaca la colección “Hallazgos de la Cinemateca”, perteneciente a la hemeroteca con más de 13,491 artículos de prensa local relacionados al cine.

Otros logros importantes fueron la firma de pactos y acuerdos y la integración de la dependencia a programas y organizaciones nacionales e internacionales que han impulsado la colaboración interinstitucional.

En cuanto a la puesta en valor y la programación, se ejecutaron aproximadamente 236 programas de difusión, entre ciclos, muestras y festivales de cine, con el apoyo de organismos gubernamentales, embajadas acreditadas en el país, miembros de la industria cinematográfica nacional y otras entidades públicas y privadas.

Como estrategia para permanecer activa durante el período en que sus instalaciones no han estado disponibles se establecieron alianzas estratégicas con otros centros educativos y culturales y salas de cine para desarrollar programas de divulgación cinematográfica libres de costo de entrada como Cinemateca sobre ruedas, diseñado para presentar películas dominicanas en salas alternativas, en diferentes puntos del país, con el fin promover la cultura del séptimo arte y ofrecer una opción de sano entretenimiento, también se realiza Cine bajo la luna, mediante el cual el público puede disfrutar del cine en una experiencia diferente, al aire libre.

En el mes de octubre la Dirección General de Cine, a través de la Cinemateca Dominicana, celebrará el Día Mundial del Patrimonio Audiovisual dando a conocer a la audiencia con mayor profundidad las acciones que la institución ha llevado a cabo en este sentido.

Referencias bibliográficas

  • Edmondson, Ray UNESCO. División de la Sociedad de la Información. Memoria del Mundo: Directrices Para la Salvaguardia del Patrimonio Documental.París, 2002, 71 págs.
  • Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF). Código de Ética. 1998, 27 págs.
  • Ley No. 108-10para el Fomento de la Actividad Cinematográfica en la República Dominicana, 29 de julio de 2010.
  • UNESCO. Recomendación sobre la Salvaguardia y la Conservación de las Imágenes en Movimiento.Belgrado, 1980, 6 págs.

 

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