Home / Opinion / Elecciones dominicanas: una vergüenza nacional!

Elecciones dominicanas: una vergüenza nacional!

Por: Paul Almanzar Hued.

FOTO DE PAUL ALMANZAR PARA OPINION Después de las elecciones, en un país que se respete, por menos de lo que ha ocurrido aquí, nadie podría ser declarado “ganador”, porque este proceso electoral dominicano solo ha reflejado fraude y pus por todas partes, poniendo en evidencia el deterioro absoluto de nuestro sistema.

En la República Dominicana impera el conformismo, la decidía y el desinterés colectivo, en nuestra sociedad se impone mucho la moraleja de este refrán que reza; “el palo dao nadie lo quita”, en una demostración clara de que aquí no funciona el régimen de CONSECUENCIAS, eso debería ser una vergüenza para cualquier país que se haga llamar civilizado, pero para colmo, nosotros tampoco tenemos vergüenza, somos un país que vive de espaldas a la legalidad y sobre todo que vive de las apariencias, estamos satisfechos simplemente con aparentar ser civilizados, otro grave error.

En nuestra sociedad, no tenemos arraigo hacia lo correcto, somos un país lleno de vagabundos, sin vergüenzas  y de charlatanes, todo lo convertimos en un chiste, no le damos el debido carácter a los asuntos políticos ni sociales, somos una sociedad muy trivial, en nuestro país estamos más pendientes de quien gana un premio de belleza internacional, que de salir a defender nuestra Democracia, es penoso lo que vivimos en República Dominicana, estamos ante un sistema colapsado y putrefacto, aprovechando todas esas debilidades del pueblo este grupito de pendejos denominados (PLD)  se organizó en un partido político, teniendo cada uno de ellos un par de estudios realizados, algunos con tesis falsificadas y se atrevieron a lanzarse al ruedo político con objetivos específicos muy definidos, y desde luego apartados de los intereses de la colectividad, ya en el poder se han aprovechado y han promovido la ignorancia de este pueblo para joderlo y hacerlo más inútil y manipulable cada día y así ellos beneficiarse de la administración del Estado garantizada con el voto adquirido a través del clientelismo.

Por otro lado, tenemos una oposición manipulable, que permanentemente se deja engañar, tenemos una oposición que se deja usar, que siempre quiere conquistar la aprobación de los que constantemente la han desdeñado y descalificado, la oposición se comporta como el hombre que se siente rechazado por una dama, tratando siempre de llamar la atención de ella y ésta nunca le hace caso, sin embargo, cuando esta necesita de algo lo utiliza sin ningún resquemor, pues está consciente de la debilidad de éste por ella, eso ocurre con la oposición y ciertos sectores del país, se dejan utilizar como tontos.

Lamentablemente a la oposición le falta carácter, madurez, definición, ser más aguerrida, menos auto destructiva, menos dependiente de la opinión de los poderes fácticos, deben aprender a tener firmeza y definir su agenda nacional sin temor, se supone que quieren el bien común para todos, entonces, no sean tan lambizcones, busquen el apoyo del pueblo, no la aprobación de los que han defraudado a la sociedad y solo los usan como bisagra para garantizar su Estado de derecho.

En definitiva, la oposición no se entiende asi misma ni al proceso, por eso es muy floja, temerosa y servil de los grupos de poder, la oposición no tiene “personalidad”, por eso no avanza como debe de hacerlo, una muestra de ello es que en cada proceso electoral da 10 pasos hacia delante y luego 20 hacía atrás, manteniéndose estática, y digo todo esto porque creo que ellos son necesarios y los llamados a producir EL CAMBIO real en este país, y me refiero al cambio real no simplemente a la palabra, debemos decirle nuestra verdad para que cumplan con su rol y se empantalonen sin coraje no lograran nada, hay una generación completa que los ve a ustedes como perdedores y nadie admira ni apoya a perdedores, cambien de actitud y de forma de actuar para obtener resultados diferentes, con esto concluyo con la oposición.

Volviendo al tema electoral, insisto, aquí hay demasiado caos, caos que pone en dudas los resultados, no solo de los Alcaldes, Diputados y Senadores, sino que pone en duda la credibilidad de las elecciones en sentido general y demuestra que el sistema político electoral nacional está podrido desde arriba hasta abajo, en este proceso quedo claramente establecido lo débil que es este sistema, aquí se vio que la policía responde al PLD, que los jueces responden al PLD, que la prensa responde al PLD, que los empresarios son socios del PLD, que ninguna institución u organismo nacional se atreve a cuestionar al PLD, si algo hay que agradecerle a Roberto Rosario es que ha puesto de manifiesto el hedor y la inmundicia que hay y que tenemos como Estado, dejémonos de pendejadas, aquí se vive en el pleno apogeo de una dictadura, quien piense lo contrario, está equivocado y siento lastima por él.

No podemos ser genuflexos, debemos tener el valor de enfrentar el sistema, aquí hay que dar un ejemplo, en este país la oposición no puede ceder, hay que hacer estremecer a la sociedad con ideas diferentes, no creo en eso de que debemos estar mansos, y seguirle la corriente a este grupo de poder politico que le ha fallado a la sociedad, hay que salir a la calle a luchar por los derechos del pueblo, no se puede actuar respetando un sistema podrido, de lo podrido solo tendremos como resultado gusanos.

No es posible que nosotros sigamos garantizando un estado de paz y sosiego para quienes no nos respetan y mucho menos consideran, es más ni siquiera nos escuchan, hay que demandar justicia, el Estado no puede funcionar solo para favorecer a una de las partes, la democracia debe funcionar para todos, aquí no puede imperar el borrón y cuenta nueva, de lo ocurrido en el certamen pasado deben haber consecuencias, me rehúso a pensar que en este país se perdió todo como tal parece, creo que debemos sentar un precedente en la Republica Dominicana, está en manos de la oposición Dominicana demostrar si somos un pueblo digno o si ya no vale la pena seguir luchando en este país.

Están dadas las circunstancias para crear un ambiente de promoción de una gran reforma electoral, que genere un clima más propicio para la participación de todos los actores políticos en una próxima contienda electoral, en la que las nuevas reglas de juego establezcan claramente igualdad de condiciones para competir.

No debemos conformarnos con aparentar ser civilizados, vamos a trabajar seriamente para evitar que la democracia dominicana se deslice entre los dedos de nuestras manos, tal cual fuera arena del desierto, los partidos políticos somos veedores del sistema, no podemos convertirnos en cómplices de intereses de familias que todo lo ven como un negocio, la democracia es más que eso, garanticemos responsablemente un país para las futuras generaciones, al ritmo que vamos, más temprano que tarde no quedara nada de la patria de Juan Pablo Duarte.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*