Opinión

La salud como prioridad

Hoy, ante esta situación de emergencia nacional, todos los sectores de la vida nacional coinciden en la importancia que reviste una apropiada política de salud pública para el pueblo dominicano. Sin embargo, en diciembre pasado pasó casi desapercibido el reclamo en el escenario legislativo que hicieran las bancadas de oposición, encabezadas por el PRM, en busca de elevar las partidas presupuestarias destinadas al sector salud. Y es que una de las prioridades fundamentales de toda sociedad es dotar a su gente de un servicio de salud pública universal, eficiente y obviamente, de calidad. Un informe reciente de Lancet Global Health Commission revela que anualmente mueren alrededor de ocho millones de personas en países en vías de desarrollo, especialmente de América Latina y el Caribe, debido a enfermedades que pudieran ser tratables con buenos sistemas de salud. Y el 60% de estas, fallecen no por falta de acceso, sino por la baja calidad de la atención que reciben.

En las sesiones de conocimiento del proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado 2020 en la Cámara de Diputados, el PRM propuso un aumento de RD$6,131.9 millones a RD$12,287.5 millones con la finalidad de que se cubrieran las deficiencias en materia de infraestructura, insumos y personal requerido en las Unidades de Atención Primaria. El plan formulaba a su vez una reducción de partidas innecesarias, excesivas y a veces no muy trasparentes en la pieza enviada por el Poder Ejecutivo. Se solicitaba reducir los astronómicos gastos de publicidad del gobierno en un 50%, es decir, 2,685 millones de pesos, así como la transferencia de millonarias partidas de diferentes ministerios, de la Procuraduría y de la OISOE. También fue asumida la propuesta del Foro Ciudadano y la Alianza por el Derecho a la Salud, con una viable reorientación de gastos y una sustancial mejora de la inversión que iba a representar alrededor de un 1.1% del Producto Interno Bruto. Todo fue rechazado por el oficialismo y “su congreso”.

En definitiva, esta lucha no es de ahora. En cada año de los gobiernos peledeistas es una constante exigir priorizar el derecho a la salud. Solo nos queda elegir un nuevo gobierno con una perspectiva distinta de la gestión pública. Luis Abinader se ha comprometido a garantizarlo con un acceso universal y de calidad, una incorporación total de la población al sistema, los recursos financieros requeridos, una gestión hospitalaria modelo, recursos humanos con capacitación y condiciones excepcionales y la tan necesaria asistencia primaria en cada rincón de la geografía nacional. ¡Confiemos!

Por: Andrés Lugo Risk/

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