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Nuestro enemigo no es Roberto

Por: Jesús M. Guerrero.

FOTO DE JESUS M. GUERRERO

En el transcurso del proselitismo que sirve de antesala para el venidero torneo electoral de este próximo 15 de mayo. Todos hemos presenciado como David Collado irrumpió en el escenario político del Distrito Nacional con la fuerza de un huracán, cosa que tiene al actual alcalde fuera de la contienda.

Ante esto, la Alcaldía del D.N., solo puede exhibir una administración  desgastada con “mejoras” cosméticas y superficiales de nuestra ciudad, las cuales no se han traducido en aumento de la calidad de vida.

Mientras el plan de gobierno municipal del emprendedor, contiene propuestas para modernizar Santo Domingo de Guzmán, como son restaurar los mercados populares, recuperar el malecón, implementación de un ordenamiento territorial. Estas solo son algunas de las propuestas; en cambio la actual gestión que aspira a otro cuatrienio no propone nada.

Ante los charcos que surgen inmediatamente con las lluvias, el alcalde se rindió y dijo que no era de su incumbencia, ante la falta de alumbrado en nuestras calles nos facilitó un parque de luces, que solo funciona una vez al año, mientras nuestros sectores quedan a merced del flagelo de la delincuencia.

He sido testigo de cómo los residentes de los sectores populares de la capital reciben a David Collado, representa su esperanza de un mejor mañana para nuestra urbe. Su discurso profundiza en propuestas, mas no en ataques.

Es evidente que los capitaleños quieren propuestas viables para solucionar los problemas que azotan a nuestra ciudad. Por eso sin importar colores, la mayoría ha dicho, Roberto no es el enemigo, pero tampoco representa una mejor ciudad.

Nuestro enemigo no es Roberto, los enemigos son la inseguridad, la basura, el caos en el tránsito, el estado de hacinamiento en que viven los munícipes marginados, nuestros enemigos son los charcos y la oscuridad de nuestras calles. A esos es que vamos a salir a derrotar, 14 años de un modelo agotado que cumplió su ciclo, el cambio es una necesidad.

La acumulación de desechos sólidos en nuestras avenidas será derrotada por la regularización de los horarios de recogida de basura. Porque durante tres mandatos municipales sigue siendo un factor que afecta la salubridad.

En 14 años dirigiendo los destinos de nuestra metrópoli, no podemos siquiera exhibir un plan de reciclaje. El vertedero de duquesa debería ser un mal recuerdo, también saldremos a derrotarlo.

La desidia con la cual han sido golpeadas las juntas de vecinos, también será derrotada. Las juntas de vecinos serán la principal vía de comunicación entre la gestión encabezada por David Collado y la municipalidad, para enfrentar cualquier situación.

En 14 años de gestión municipal, los sectores marginados han sido lanzados al olvido, sin ningún tipo de misericordia, a partir del 16 de mayo esta volverá a ser su ciudad.

Asimismo serán rescatados los cementerios, es conocimientos de todos el estado decadente de los camposantos. A partir del cambio, sin importar estatus social, los ciudadanos del D.N. podrán honrar a sus difuntos con un lugar de descanso eterno que los dignifique.

La contaminación sonora será enfrentada, no por fuerza, ni imposición. Sino por consenso, como es la propuesta de entregar el anfiteatro Nuryn Sanlley al Ministerio de Cultura, una solución salomónica que beneficiara a todas las partes.

Todos vemos las áreas verdes desaparecer o en estado de abandono. También saldremos a derrotar esta situación, con una política municipal de reforestación.

Es tiempo de emprender un nuevo modelo de ciudad, es posible porque tenemos una oportunidad de aportar al bien común en benefició de todas las comunidades que conforman el D.N.

Cuando se trata de nuestra ciudad los colores partidarios y los intereses personales, no importan. Lo esencial es comprender que el Distrito Nacional es de todos.

A partir del 16 de mayo, el Distrito Nacional volverá a ser un ejemplo de ciudad y esta incuria que ha sido un sello de marca durante los últimos 14 años será cosa del pasado.

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