Home / Opinion / Artículos / ¡Paradoja que se procuró romper, y algo se logró, con el “trumpcazo”!

¡Paradoja que se procuró romper, y algo se logró, con el “trumpcazo”!

FOTO DE ROLANDO FERNANDEZTodos los analistas políticos de fuste, que saben ver las cosas sin apasionamiento alguno, como tampoco los lambonismos de estilo, han precisado siempre que los contendores en las elecciones presidenciales norteamericanas, cuáles sean, requieren del voto latino para poder alzarse con la victoria al final, lo cual hasta cierto punto de vista resulta más quecomprobable, dada la composición actual de aquella masificadasociedad, y el alto número de esa clase incluido, que haperdido gran parte de su verdadera etnia racial, entre otras cosas de otrora.

Los “gringos”, netos de aquel influyente país del Norte, elegibles por supuesto para presidirles, y que muy poco quieren saber de los latinos, tienen que depender de los votos de ésos para poder pasar a ser inquilinos de la Casa Blanca. ¡Qué paradoja!

Es lo que tradicionalmente ha venido ocurriendo en el gran imperio del Norte. Pero, esta vez, aunque los sufragantes latinos resultaron ser de seguro, de gran peso por igual, el señor Donald Trump, se las ingenió para también conquistar a los nacionales puros, que algunos entendieron como la llamada masasilente a que se refieren algunos políticos, y no solo a los nacionalizados, o nacidos allí por accidente, para que se volcaran con fuerza en su favor. Y, como es que obvio, aquellos le respondierondecididamente, dado cuánto les ofreció.

Claro, porque son los que en realidad les duele su tierra, y a través del voto buscaron la manera de dar el espaldarazo a quien les vendió la idea de recuperar su nación, en términos étnicos, como de la industrialización pasada; también, la devolución del mercado laboral interno a su gente, arrebatado por los tantos inmigrantes allí.

Es obvio que también pensaron: un triunfo electoral de la señora Hilary Clinton, representa continuidad de lo mismo que hasta ahora se ha tenido, y la posibilidad de un incremento comercial con, y en Haití, subvencionado y promovido desde los Estados Unidos, por la capacidad empresarial de esa familia allí.

¡Por eso ganó! Trató de romper, aunque parcialmente, con la gran paradoja: “latinos, y de otras latitudes, son los que mayormente eligen a los presidentes norteamericanos”. ¿Por qué no los naturales del país?Además, por vender la idea de los cambios estadunidenses ya requeridos. ¡Los formatos ya obsoletosy dañosos para esa sociedad tienen que desaparecer, fue su mensaje electoral!

De seguro que el nuevo presidente hoy electo, entonces candidato,reflexionó, como lo haría cualquier pensante agudo, y se dijo: “los nacionalizados del país, por tiempo vivido en él, o accidente natal, solo procuran conveniencias personales, todas las de géneros diversos que les ofrece la nación; pero, de real sentimiento patrio no se tiene nada; y, hay que buscar que los verdaderos nacionales se expresen en las urnas, como es lo que debe ser. ¡El señor Trump jugó el palé, y se le dio!

El recién concluido proceso eleccionario norteamericano puso una vez más en evidencia la incredibilidad de las encuestas, de ordinario amañadas en favor de quienes las pagan. Y, además, los evidentes aprestos publicitarios manipuladores de la llamada prensa amarilla, a través de la cual siempre se procura embaucar a las sociedades, cualesquiera.

Que el señor Trump resultara victorioso, con tantos pronósticos desfavorables durante toda la campaña electoral, a cuánta gente dejó sorprendida, con las manos en la cabeza, y preguntándose, ¿qué pasó?De seguro que en principio nadie lo creía. ¡Pero, pasó! Y, debido a ello, su hazaña y propósitos han generado más titulares periodísticos, como artículos de opinión, análisis y comentarios, que la llegada del hombre a la Luna.

Algo relativo a los procesos lectorales de los “gringos”, en que deberían siempre estar pensando los dominicanos, y asociándole con una de sus realidades internas, que se advierte pronto se concretizará, de proseguir las cosas como van en esta nación es: aquellos necesitan del voto latino para elegir a sus autoridades gubernativas, según coinciden en señalar los buenos analistas políticos que abordan la temática;y aquí, pronto ocurrirá lo mismo con los haitianos residentes.

Eso, con toda la afectación derivada hacia los valores nacionalistas; encontra de, por supuesto. Los hermanos del país vecino, aquí nacionalizados, o cedulados de manera impropia, por múltiples razones conocidas, van a gravitar considerablemente en los procesos electorales que se lleven a efecto en Dominicana. De hecho, ya el mal en parte se está dejando sentir.

Autor: Rolando Fernández

www.rfcaminemos.wordpress.com

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*