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Roberto Rosario o la paradoja de “El Supremo”

 Por: Paul Almanzar Hued.

FOTO DE Roberto Rosario, pres Junta Central Electoral

Me quiero hacer para mis adentros estas preguntas ¿Qué se ha llegado a creer Roberto Rosario?, acaso este señor piensa que es un ser superior, que está por encima de la ley y que además es infalible e incuestionable.

Déjeme decirle Don Roberto, que usted es un simple mortal, absolutamente falible, cuestionable, erróneo, inexacto, equivoco, inseguro, además engañoso, como cualquier otro ser humano, permítame tomarme el atrevimiento y darle un consejo, usted debería de bajarse de esa nube y  aterrizar en la realidad mi distinguido, usted mas que nadie, está más expuesto a cometer cualquier error, porque además de ser un ser humano, por cierto, de los más comunes de la especie, para colmo, es usted peledeista, lo que indica que como árbitro de un proceso en el cual el PLD era uno de los que competía, usted debió quedar invalidado, solo por ese simple hecho tácito y real en un país de verdad usted no hubiese podido dirigir un proceso electoral, no queriendo decir con esto que la persona que dirija la JCE no puede tener simpatías, cosa que es imposible, pues todos las tenemos, lo que sucede es, que usted es un miembro activo del Comité Central de dicha organización Política y eso lo compromete hasta el tuétano como ha quedado demostrado.

No quiero hacer un recuento de las innumerables fallas y errores ocurridas antes y durante todo el proceso electoral, tampoco quiero hablar del  entorpecimiento explícito de su parte en la búsqueda de soluciones, además de su gran prepotencia y sobre todo tozudez durante todo el proceso electoral, creo que no es necesario, pues ya el pueblo las conoce y vivió en carne propia el DESASTRE ELECTORAL que usted planifico con premeditación y alevosía.

Yo le quiero preguntar a usted Don Roberto, ¿quién usted se cree que es? por favor dígame, ¿qué le hace pensar a usted que su palabra es un templo? Y que los dominicanos estamos sujetos a creerla por obligación, déjeme recordarle que usted no es nadie especial, usted es un simple servidor público, que lo más importante que había hecho al momento de ocupar esa función era ser peledeista, de hecho, por eso lo nombraron ahí.

Usted no es creíble señor Roberto, entiéndalo, usted que ha manejado el proceso electoral menos transparente de toda la historia Dominicana, así como poco transparente fue la compra de unos equipos que nadie le pido que comprara y usted se obsesiono con imponer, y que además usted no permitió la auditoria correspondiente y tampoco al software que se iba a manejar en dichas elecciones, lo que me genera muchas sospechas a mi particularmente, solo por ese hecho, que parece tan simple y no lo es, usted era impugnable, yo lo hubiese impugnado, solo por  ese grave hecho las elecciones quedan legítimamente cuestionadas, debido a que no hay constancia ni garantía de que esos equipos y el software no estaban previamente configurados para favorecer a su partido (PLD), solo tenemos como certificación de lo contrario su cuestionada calidad moral y su palabra basura en la cual nadie cree ni confía, solo en una “selva” como esta un hombre tan solapado, farsante, impostor, desleal y tramposo como usted, puede burlarse de todos los ciudadanos e imponer su criterio a trocha y mocha sin ninguna consecuencia y para colmo, luego salir a dar un discurso para culpar a los demás del DESASTRE que usted dirigió y propicio, maldito descarado.

Es lamentable tener que aceptar con beneplácito su declaración sobre nuestro país, al cual usted llamo selva, debo tragar en seco y darle la razón, este país el PLD lo convirtió en una selva,  y usted ha sido actor de primer orden en la construcción de la misma, solo en  una selva un troglodita como usted, apoyado por un partido mafia, puede tener aún, el derecho a la palabra luego de lo acontecido, definitivamente ustedes han construido este Estado-jungla durante los últimos 16 años precisamente para manejarnos como cavernícolas de las tinieblas.

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